El cáncer de estómago, también conocido como cáncer gástrico, es una enfermedad que afecta a las células que revisten la parte interna del estómago. Es una de las formas de cáncer más comunes a nivel mundial, especialmente en países con dietas altas en alimentos salados y ahumados.
Aunque su incidencia ha disminuido en las últimas décadas, sigue siendo una preocupación importante para la salud pública.
¿Qué es el cáncer de estómago?
El cáncer de estómago ocurre cuando las células normales del revestimiento del estómago comienzan a crecer de manera descontrolada, formando un tumor maligno. Esta enfermedad suele desarrollarse de manera lenta a lo largo de los años y, en sus primeras etapas, puede ser difícil de detectar, ya que los síntomas suelen ser inespecíficos o confundirse con otros problemas digestivos.
Existen varios tipos de cáncer de estómago, pero el más común es el adenocarcinoma, que representa alrededor del 90% de los casos. Este tipo de cáncer comienza en las células de las glándulas que producen la mucosa que recubre el estómago.
El cáncer de estómago puede ser causado por una combinación de factores genéticos y ambientales. A continuación, se detallan algunos de los factores de riesgo más comunes asociados con esta enfermedad:
- Infección por Helicobacter pylori: Esta bacteria, que vive en el revestimiento del estómago, es uno de los principales factores de riesgo para el desarrollo del cáncer gástrico. La infección crónica con H. pylori puede causar inflamación y úlceras en el estómago, lo que eventualmente puede conducir a la formación de cáncer.
- Dieta: Las personas que consumen grandes cantidades de alimentos salados, ahumados, en escabeche o ricos en conservantes tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer de estómago. Por el contrario, una dieta rica en frutas y verduras frescas puede reducir el riesgo de esta enfermedad.
- Tabaquismo: Fumar no solo aumenta el riesgo de cáncer de pulmón, sino que también está asociado con un mayor riesgo de cáncer de estómago. El tabaco contiene sustancias químicas que pueden dañar el revestimiento del estómago y contribuir al desarrollo de células cancerosas.
- Historial familiar: Las personas con antecedentes familiares de cáncer de estómago tienen un mayor riesgo de desarrollar esta enfermedad. Las mutaciones genéticas hereditarias, como las asociadas con el síndrome de Lynch o la poliposis adenomatosa familiar, también pueden aumentar el riesgo.
- Edad y género: El cáncer de estómago es más común en personas mayores de 50 años y afecta más a los hombres que a las mujeres.
- Consumo excesivo de alcohol: El abuso del alcohol se ha relacionado con un mayor riesgo de cáncer de estómago, especialmente cuando se combina con otros factores de riesgo, como una dieta poco saludable o el tabaquismo.
¿Cuáles son las señales tempranas más comunes, por qué a menudo pasan desapercibidas, y cuando se aconseja ver a un especialista?
Una dificultad leve al tragar, también se conoce como disfagia inicial.
Una de las primeras señales del cáncer de esófago, es tener problemas para tragar, esto, médicamente, se llama disfagia. En las fases tempranas, esta sensación suele ser suave y ocurre al comer cosas sólidas, tipo carnes o pan.
Mucha gente piensa que es por comer rápido, o por no masticar bien, esto atrasa la visita al médico. Con el tiempo, este problema puede empeorar y afectar a la ingesta de líquidos también, por eso es importante estar atento, si esto pasa muy seguido.
Sentir la comida atascada en el pecho.
Otro síntoma temprano, vinculado a la disfagia, es sentir que la comida se queda “pegada” en el pecho, o atrás del esternón. Esta molestia puede surgir al comer o después de, y a veces, se confunde con acidez o reflujo.
Aunque no siempre es una enfermedad grave, si ese síntoma perdura, precisas verlo con un médico. Pues podría indicar problemas esofágicos.
Ardor y reflujo duradero.
El reflujo gastroesofágico suele pasar, pero si es constante, o va a peor, ¡cuidado! Es un aviso. El ácido gástrico irritando el esófago, mucho tiempo, puede dar problemas, incluso cáncer esofágico, con el paso de los años.
Si la acidez no se calma, con los remedios comunes, o si aparecen otras cosas, ¡háztelo ver! Exámenes para evitar males mayores.
Molestias, al tragar.
Al inicio, sientes dolor o ardor, al tragar comida o bebidas calientes, ¿cierto? Puede parecer una simple faringitis.
Más, si el dolor sigue o empeora, ¡médico! Podría señalar cambios serios en el esófago, necesitan verse con un médico experto.
Pérdida de peso inexplicable.
Perder peso sin saber por qué, vaya, es una señal de alarma importante, ¿sabes? Se relaciona con diversas enfermedades, incluyendo el cáncer de esófago. A veces, esta baja de peso ocurre porque es difícil comer, o porque no hay ganas de comer, o por cambios en el metabolismo, ya sabes, asociados a la enfermedad.
Si alguien pierde peso y no cambia su forma de comer o hacer ejercicio, es crucial, pero crucial, consultar a un médico.
Tos persistente o ronquera.
A veces, el cáncer de esófago causa tos que no se va, o cambios en la voz, como ronquera, sobre todo si el tumor está cerca de las cuerdas vocales, o irrita mucho.
Aunque esto parece solo problemas respiratorios, hay que mirar si no se quitan, especialmente con otros problemas digestivos.
Cansancio o debilidad general.
Estar siempre cansado, sin motivo aparente, puede ser otro signo que aparece antes. Este cansancio constante se debe, tal vez, a comer menos, a la anemia o al esfuerzo del cuerpo contra la enfermedad.
Si el cansancio persiste por un largo período y el reposo no lo alivia, sería aconsejable someterse a chequeos médicos.
El Doctor Jean Michel Butte durante lo largo de su carrera se ha interesado en realizar operaciones o tratamientos a pacientes que padecen de cánceres que se originan en el aparato digestivo. El método que se debe utilizar para este tipo de patologías es complejo y el pronóstico se ve ampliamente influido por las características propias del tumor que se ha desarrollado y por la primera operación que recibe el paciente.
Para realizar un efectivo tratamiento del cáncer de estómago se requiere tener conocimientos específicos y técnicas que sean adecuadas que permitan remover los tumores que existan en estas zonas de difícil acceso.
Es de suma importancia que el cirujano de estómago debe contar con bastante práctica en este tipo de patologías complejas para que los resultados del tratamiento del cáncer sean mejores para cada paciente.
Actualmente, el Doctor Jean Michel Butte pertenece a la Sociedad Chilena de Cancerología donde mantiene una destacada participación y se ha destacado por difundir el tratamiento de quimioterapia intraperitoneal caliente (HIPEC). Además, en la Clínica Alemana se ha encargado de realizar una especializa operación por cáncer de páncreas en Chile, llevándolo a desempeñarse en cargos como:
- Jefe de Cirugía Digestiva del Instituto Oncológico FALP.
- Jefe del Programa de Formación de Cirugía Digestiva Oncológica FALP.
En los últimos años, el cáncer se ha convertido en una de las enfermedades que ha aumentado en gran medida, debido a que en algunos casos las personas desconocen que padecen de esta patología o confunden la sintomatología con otro tipo de enfermedades.
Existen cánceres que son de difícil tratamiento y que no solo basta tener un entendimiento global del tema, sino que también es necesario mantener un enfoque multidisciplinario que permita al especialista realizar un tratamiento personalizado para cada paciente.
CONTACTO JEAN MICHEL BUTTE
Sitio web: https://www.drjeanmichelbutte.cl
Teléfonos: +56232451192
Dirección: Avenida Salvador 95, oficina 414, Providencia.

Comentarios no abiertos