En los conflictos del pasado se lanzaron numerosas bombas, granadas y explosivos. Sin embargo, no todas se han detonado después de ser arrojadas. En las regiones más variadas del país se siguen ocultando numerosos artefactos sin explotar debajo de la superficie.
Las minas antipersonales son dispositivos explosivos diseñados para detonar cuando una persona las pisa o manipula, causando graves lesiones o la muerte. Utilizadas durante conflictos bélicos, estas armas han dejado una huella devastadora en el mundo, incluso mucho después de que los enfrentamientos han cesado.
Como resultado, la destrucción de minas antipersonales se ha convertido en una prioridad global, promovida por organizaciones internacionales, gobiernos y ONG, con el fin de proteger a las poblaciones civiles y restaurar la seguridad en áreas afectadas.
¿Por qué es necesaria la destrucción de minas antipersonales?
Las minas antipersonales no discriminan entre combatientes y civiles. Una vez colocadas en el suelo, pueden permanecer activas durante décadas, representando un peligro constante para las comunidades locales. Se calcula que, cada año, miles de personas son víctimas de estas minas, muchas de las cuales son niños que juegan en áreas contaminadas o agricultores que intentan cultivar tierras minadas.
Los efectos devastadores de las minas antipersonales van más allá de las pérdidas humanas. Estos dispositivos impiden el desarrollo económico, ya que grandes áreas de tierras agrícolas quedan inutilizables, afectando los medios de vida de las personas. Además, obstaculizan el regreso de los desplazados que huyen de sus hogares debido a la guerra, al hacer insegura su vuelta a zonas antes habitadas.
Por estas razones, la destrucción de minas antipersonales es una tarea vital para restaurar la seguridad, permitir el desarrollo económico y garantizar los derechos de las personas a vivir sin temor a perder la vida o sufrir lesiones graves.
La destrucción de minas antipersonales es un proceso que involucra técnicas altamente especializadas, dado que la ubicación y desactivación de estas armas debe hacerse con sumo cuidado para evitar detonaciones accidentales.
Esta permanencia hace las minas una amenaza silenciosa y permanente la población civil.
Consecuencias la vida humana.
La repercusión más grave las minas antipersonales es el daño que ellas provocan las personas.
Las explosiones pueden causar:
- Lesiones serias.
- Amputaciones extremas.
- Quemaduras horrendas.
- Daños duraderos la movilidad.
- Pérdida visión o el oír.
- Muerte.
Las víctimas son civiles usualmente que realizan actividades normales como caminar, trabajar la tierra o moverse entre pueblos.
Además, las consecuencias físicas, muchos individuos enfrentan largos procedimientos rehabilitación que impactan fuertemente su calidad vida y la sus familias.
Impacto psicológico y emocional.
Las secuelas las minas antipersonales no son solo físicas.
Las personas que sufren pueden experimentar:
- Estrés postraumático severo.
- Ansiedad profunda.
- Depresión devastadora.
- Miedo continuo.
- Problemas reintegrarse la sociedad.
Las comunidades que habitan zonas con peligro también suelen compartir una sensación constante de peligro, restringiendo sus actividades diarias y dañando su sentir emocional.
Este golpe psicológico puede prolongarse durante mucho tiempo y afectar muchas generaciones. Un freno al progreso económico
Los artefactos explosivos improvisados castigan severamente la economía de pueblos y de comarcas entera.
Grandes extensiones de tierra de alta capacidad productiva se vuelven inservibles por el miedo a estallidos inesperados, afectando sectores como el cultivo de alimentos. La cría de animales queda igualmente perjudicada. La edificación de proyectos se paraliza. El disfrute del entorno natural se vuelve imposible. La mejora de las conexiones físicas se detiene. La expansión de las ciudades es frenada.
Al no poder aprovecharse estos predios, las chances de prosperar financieramente se acortan y la creación de puestos de trabajo en la gente de estas localidades se complica.
Sumado a esto, las sumas que hay que invertir en el cuidado de heridos y en campañas para librar de explosivos traen aparejadas serias apreturas monetarias para los estados.
Limitaciones para la gente.
La existencia de explosivos cambia drásticamente el vivir diario de la gente.
En muchos sitios tocados por esta amenaza, quienes viven allí se ven obligados a no usar ciertas veredas, parcelas o terrenos próximos a sus hogares a causa del riesgo que impera.
Esto provoca contratiempos para llegar a
- Las instituciones de enseñanza.
- Los puntos de atención médica.
- Los sitios de venta.
- Los nacimientos de agua.
- Los servicios fundamentales.
Por ello, las vías para crecer social y económicamente se estrechan significativamente.
Para su destrucción se emplea a menudo la denominación en inglés: Explosive Ordnance Clearance (EOC) EOC que es un procedimiento separado y deliberado.
Es la reducción de la contaminación de áreas terrestres por artefactos sin detonar, mediante una técnica de búsqueda sistemática, a un nivel tan bajo como sea razonablemente posible.
Hasta la fecha, más de 160 países han firmado el tratado, comprometiéndose a erradicar estas armas. Además, muchos países han llevado a cabo campañas masivas para limpiar las áreas contaminadas con minas, un esfuerzo que ha salvado miles de vidas.
En Chile, estos elementos pueden encontrarse en zonas que antiguamente fueron áreas de entrenamiento militar, espacios fronterizos o terrenos que cambiaron de uso con el tiempo. Su presencia no solamente pone en riesgo la vida de personas y animales, sino que también limita el desarrollo inmobiliario, agrícola, turístico e industrial.
Etapas del proceso de destrucción de UXO en Chile.
La eliminación de municiones sin explosionar es un proceso sumamente regulado que realizan expertos certificados. No consiste únicamente en “detonar” un dispositivo, sino en implementar técnicas seguras, controladas y ambientalmente responsables. Generalmente, el procedimiento comprende las siguientes fases:
Identificación y localización del UXO.
El inicio se da con la identificación. Para ello, se utilizan herramientas como sensores magnéticos, dispositivos de georreferenciación, detectores profesionales de metales e incluso drones equipados con cámaras térmicas. Si una persona localiza un objeto sospechoso, se aconseja no manipularlo, mantenerse a distancia y notificar a las autoridades, quienes remiten el asunto a los grupos especializados.
Evaluación del riesgo.
Luego de localizar el dispositivo, especialistas en explosivos analizan su clase, condición, grado de corrosión, localización y cercanía a individuos, construcciones o infraestructuras esenciales. Esta valoración determinará si la eliminación se efectúa en el sitio o si el dispositivo necesita ser movido a un lugar seguro.
Aislamiento y aseguramiento del área.
Previo a cualquier intervención, se establece el perímetro y se desaloja el área conforme al radio de seguridad requerido. En determinadas situaciones, se instalan barreras físicas o resguardos para reducir los efectos acústicos o la dispersión de fragmentos durante la demolición.
Desactivación o destrucción controlada.
Los especialistas pueden optar por:
- Neutralización mecánica: desarmar el artefacto sin detonarlo.
- Quema regulada: eliminar elementos explosivos mediante calor indirecto.
- Detonación controlada: hacer explotar el UXO utilizando cargas secundarias especialmente calculadas.
El método depende del tipo de munición, su estado y el entorno donde se encuentra.
Verificación y certificación del área.
Tras la destrucción, equipos técnicos revisan el terreno para asegurarse de que no queden restos peligrosos. En proyectos industriales, inmobiliarios o de infraestructura, se emiten certificados de limpieza que permiten continuar con el desarrollo de la zona.
Empresa de hallazgo de explosivos en Chile
Asyc es una empresa calificada para realizar búsqueda, rastreo, registro y demarcación de municiones explosivas sin detonar, denominado UXO.
Además de poder desarrollar la actividad de detección de artefactos explosivos, realizado siguiendo los estándares internacionales para el desminado, Asyc oferta la asistencia necesaria establecida con la Autoridad Militar correspondiente, para la ejecución de los procedimientos administrativos preliminares, la planificación y la gestión necesaria en la realización de una obra.
Las ventajas de los servicios son los siguientes:
- Mayor rapidez en el trabajo.
- Se trabaja con tecnología de punta.
- Tecnología no invasiva y no contamina el lugar trabajo, permitiendo trabajar previo a los trabajos arqueológicos.
Todos estos artefactos explosivos constituyen en un sentido restos explosivos de guerra y son sumamente preocupantes, si desea limpiar alguna zona específica, comuníquese con ASYC.
CONTACTO ASYC
Sitio web: https://www.asyc.cl
Antonio Poupin Nº 1236, Antofagasta
Teléfonos: 55-2335728/ 55-2379551
Email: omc@asyc.cl
Casa Matriz : Destrucción de UXO, Central Sur Nº 1677, Calama.

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